Tarde larga, sin nadie
Un domingo, entre las cuatro y las seis. El barrio se vacía antes de que oscurezca y queda una luz que no es de nadie. Sin gente, a propósito.
Un domingo, entre las cuatro y las seis. El barrio se vacía antes de que oscurezca y queda una luz que no es de nadie. Sin gente, a propósito.